31/05/2026
Proverbios 26:14; 27:18, 23-27; 28:19; 21:20; 6:1-5; 11:15; 17:18; 20:16; 22:26, 27;1:8-9; 10:1; 11:29; 15:20; 17:2, 6, 21, 25; 19:26; 28:24; 20:20; 23:22-25; 16:31; 20:29; 11:22; 12:4; 14:1; 18:22; 19:13-14; 21:9, 19; 27:15-16; 14:28, 35; 16:10, 12-15; 17:7, 11; 19:12; 20:2, 8, 26, 28; 21:1; 22:11; 23:1-3; 24:21-22; 25:2-7; 28:2-3, 15-16; 29:4, 12, 14; 13:17; 25:13; 12:26; 13:20; 14:7; 17:17; 18:24; 24:1-2; 27:8-10; 29:24; 16:17; 22:3, 5; 22:1; 25:9-10; 3:25-26; 14:32; 22:13; 24:10; 26:13; 28:1; 13:12,19, 23:17,18
Como la puerta gira sobre sus quicios,
Así el perezoso se vuelve en su cama. Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra. Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas,
Y mira con cuidado por tus rebaños; Porque las riquezas no duran para siempre;
¿Y será la corona para perpetuas generaciones? Saldrá la grama, aparecerá la hierba,
Y se segarán las hierbas de los montes. Los corderos son para tus vestidos,
Y los cabritos para el precio del campo; Y abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, para mantenimiento de tu casa,
Y para sustento de tus criadas. El que labra su tierra se saciará de pan;
Mas el que sigue a los ociosos se llenará de pobreza. Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio;
Mas el hombre insensato todo lo disipa. Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has empeñado tu palabra a un extraño, Te has enlazado con las palabras de tu boca,
Y has quedado preso en los dichos de tus labios. Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate,
Ya que has caído en la mano de tu prójimo;
Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo. No des sueño a tus ojos,
Ni a tus párpados adormecimiento; Escápate como gacela de la mano del cazador,
Y como ave de la mano del que arma lazos. Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño;
Mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro. El hombre falto de entendimiento presta fianzas,
Y sale por fiador en presencia de su amigo. Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño,
Y toma prenda del que sale fiador por los extraños. No seas de aquellos que se comprometen,
Ni de los que salen por fiadores de deudas. Si no tuvieres para pagar,
¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti? Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello. Los proverbios de Salomón.
El hijo sabio alegra al padre,
Pero el hijo necio es tristeza de su madre. El que turba su casa heredará viento;
Y el necio será siervo del sabio de corazón. El hijo sabio alegra al padre;
Mas el hombre necio menosprecia a su madre. El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, Y con los hermanos compartirá la herencia. Corona de los viejos son los nietos, Y la honra de los hijos, sus padres. El que engendra al insensato, para su tristeza lo engendra; Y el padre del necio no se alegrará. El hijo necio es pesadumbre de su padre,
Y amargura a la que lo dio a luz. El que roba a su padre y ahuyenta a su madre,
Es hijo que causa vergüenza y acarrea oprobio. El que roba a su padre o a su madre, y dice que no es maldad,
Compañero es del hombre destruidor. Al que maldice a su padre o a su madre,
Se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa. Oye a tu padre, a aquel que te engendró;
Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies. Compra la verdad, y no la vendas;
La sabiduría, la enseñanza y la inteligencia. Mucho se alegrará el padre del justo,
Y el que engendra sabio se gozará con él. Alégrense tu padre y tu madre,
Y gócese la que te dio a luz. Corona de honra es la vejez
Que se halla en el camino de justicia- La gloria de los jóvenes es su fuerza,
Y la hermosura de los ancianos es su vejez. Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo
Es la mujer hermosa y apartada de razón. La mujer virtuosa es corona de su marido;
Mas la mala, como carcoma en sus huesos. La mujer sabia edifica su casa;
Mas la necia con sus manos la derriba. El que halla esposa halla el bien,
Y alcanza la benevolencia de Jehová. Dolor es para su padre el hijo necio,
Y gotera continua las contiendas de la mujer. La casa y las riquezas son herencia de los padres;
Mas de Jehová la mujer prudente. Mejor es vivir en un rincón del terrado
Que con mujer rencillosa en casa espaciosa. Mejor es morar en tierra desierta
Que con la mujer rencillosa e iracunda. Gotera continua en tiempo de lluvia
Y la mujer rencillosa, son semejantes; Pretender contenerla es como refrenar el viento,
O sujetar el aceite en la mano derecha. En la multitud del pueblo está la gloria del rey;
Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe. La benevolencia del rey es para con el servidor entendido;
Mas su enojo contra el que lo avergüenza. Oráculo hay en los labios del rey;
En juicio no prevaricará su boca. Abominación es a los reyes hacer impiedad,
Porque con justicia será afirmado el trono. Los labios justos son el contentamiento de los reyes, Y éstos aman al que habla lo recto. La ira del rey es mensajero de muerte;
Mas el hombre sabio la evitará. En la alegría del rostro del rey está la vida,
Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía. No conviene al necio la altilocuencia;
¡Cuánto menos al príncipe el labio mentiroso! El rebelde no busca sino el mal,
Y mensajero cruel será enviado contra él. Como rugido de cachorro de león es la ira del rey,
Y su favor como el rocío sobre la hierba. Como rugido de cachorro de león es el terror del rey;
El que lo enfurece peca contra sí mismo. El rey que se sienta en el trono de juicio,
Con su mirar disipa todo mal. El rey sabio avienta a los impíos,
y sobre ellos hace rodar la rueda. Misericordia y verdad guardan al rey, y con clemencia se sustenta su trono. Como los repartimientos de las aguas,
Así está el corazón del rey en la mano de Jehová; A todo lo que quiere lo inclina. El que ama la limpieza de corazón, Por la gracia de sus labios tendrá la amistad del rey. Cuando te sientes a comer con algún señor,
Considera bien lo que está delante de ti, Y pon cuchillo a tu garganta,
Si tienes gran apetito. No codicies sus manjares delicados,
Porque es pan engañoso. Teme a Jehová, hijo mío, y al rey;
No te entremetas con los veleidosos; Porque su quebrantamiento vendrá de repente; y el quebrantamiento de ambos,
¿quién lo comprende? Gloria de Dios es encubrir un asunto;
Pero honra del rey es escudriñarlo. Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la tierra,
Y para el corazón de los reyes, no hay investigación. Quita las escorias de la plata, y saldrá alhaja al fundidor. Aparta al impío de la presencia del rey, y su trono se afirmará en justicia. No te alabes delante del rey,
Ni estés en el lugar de los grandes; Porque mejor es que se te diga Sube acá, Y no que seas humillado delante del príncipe
A quien han mirado tus ojos. Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos;
Mas por el hombre entendido y sabio permanece estable. El hombre pobre y robador de los pobres
Es como lluvia torrencial que deja sin pan. León rugiente y oso hambriento
Es el príncipe impío sobre el pueblo pobre. El príncipe falto de entendimiento multiplicará la extorsión;
Mas el que aborrece la avaricia prolongará sus días. El rey con el juicio afirma la tierra;
Mas el que exige presentes la destruye. Si un gobernante atiende la palabra mentirosa,
Todos sus servidores serán impíos. Del rey que juzga con verdad a los pobres,
El trono será firme para siempre. El mal mensajero acarrea desgracia;
Mas el mensajero fiel acarrea salud. Como frío de nieve en tiempo de la siega, Así es el mensajero fiel a los que lo envían,
Pues al alma de su señor da refrigerio. El justo sirve de guía a su prójimo; Mas el camino de los impíos les hace errar. El que anda con sabios, sabio será;
Mas el que se junta con necios será quebrantado. Vete de delante del hombre necio,
Porque en él no hallarás labios de ciencia. En todo tiempo ama el amigo,
Y es como un hermano en tiempo de angustia. El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo;
Y amigo hay más unido que un hermano. No tengas envidia de los hombres malos,
Ni desees estar con ellos; Porque su corazón piensa en robar, e iniquidad hablan sus labios. Cual ave que se va de su nido,
Tal es el hombre que se va de su lugar. El ungüento y el perfume alegran el corazón,
Y el cordial consejo del amigo, al hombre. No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre;
Ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos. El rey con el juicio afirma la tierra; Mas el que exige presentes la destruye. El camino de los rectos se aparta del mal;
Su vida guarda el que guarda su camino. El avisado ve el mal y se esconde;
Mas los simples pasan y reciben el daño. Espinos y lazos hay en el camino del perverso;
El que guarda su alma se alejará de ellos. De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas,
Y la buena fama más que la plata y el oro. Trata tu causa con tu compañero,
Y no descubras el secreto a otro, No sea que te deshonre el que lo oyere,
Y tu infamia no pueda repararse. No tendrás temor de pavor repentino,
Ni de la ruina de los impíos cuando viniere, Porque Jehová será tu confianza,
Y él preservará tu pie de quedar preso. Por su maldad será lanzado el impío;
Mas el justo en su muerte tiene esperanza. Dice el perezoso El león está fuera;
Seré muerto en la calle. Si fueres flojo en el día de trabajo,
Tu fuerza será reducida. Dice el perezoso El león está en el camino; El león está en las calles. Huye el impío sin que nadie lo persiga;
Mas el justo está confiado como un león. La esperanza que se demora es tormento del corazón;
Pero árbol de vida es el deseo cumplido. El deseo cumplido regocija el alma;
Pero apartarse del mal es abominación a los necios. No tenga tu corazón envidia de los pecadores,
Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo; Porque ciertamente hay fin,
Y tu esperanza no será cortada.